sábado, 20 de abril de 2013

El miedo...

Muchas veces no hacemos algo por miedo, por temor a las consecuencias. Cuando hacemos algo tantas veces y sale mal, tenemos miedo a que los resultados sean los mismos y esto hace que dejemos de intentar.
A veces, quisiera poder dejar TODO a un lado e irme lejos, a un lugar donde no conozca a nadie y donde nadie me conociera a mi, para empezar desde cero, pero luego pienso en ello y me da pánico, lejos de mi familia, amigos, de mi lugar "seguro" ("seguro" porque en esta vida ya nada es seguro, todo cambia de un día para otro). Sé que el día en el que este pensamiento de `dejarlo todo atrás´, no me de miedo, seré feliz, porque ya nada me importaría de la misma forma en la que lo hace ahora. Me preocupo mucho por las cosas y, aunque creo firmemente en la frase Todo pasa por algo, a veces es difícil encontrar ese 'algo'. 
Ya no me siento segura de nada, no me refiero al tipo de seguridad en el sentido de que mi vida corra peligro, me refiero a que siento que ya nada permanece en mi vida, que cuando respiro, cuando pestañeo, estoy perdiendo algo y odio sentirme así, pienso que no estoy aprovechando mi vida dejándome llevar por el miedo a perderlo todo, pero este miedo no está injustificado, he pasado por momentos en mi vida (y sigo pasándolos) en los que siento que lo tengo todo o que soy feliz con lo que tengo y al segundo, al minuto, a la hora, al día siguiente, ya no están.
Admiro a esas personas que viven el día a día, sin pensar en el futuro porque yo no puedo hacer eso y creo que es de esa forma en la que se vive mejor y de la única manera en la que se puede apreciar la vida.
Andrea.



Presentación

Era cuestión de tiempo a que me animara a hacer un blog porque tengo muchas cosas que decir, las que pienso o siento, y necesito expresarlas. He vivido una vida corta pero intensa y aquí sigo. A veces escribiré cosas felices, con ánimos, positividad pero otras (la mayoría, seguramente) serán "tristes", pero bueno, la vida está llena de muchos momentos, y si los buenos pasan, los malos también :)
Andrea.